La Nutrición da voz a una salud femenina durante años invisible
La salud de las mujeres ha sido históricamente una gran ausente en el ámbito sanitario y científico. Durante décadas, muchos de los procesos fisiológicos propios de la mujer, como el ciclo menstrual, el síndrome premenstrual o la menopausia, han recibido una atención limitada en investigación, prevención y tratamiento de los síntomas asociados. En este contexto, desde el CODiNuCoVa resaltan cómo la Nutrición se ha consolidado como una herramienta clave para visibilizar estas realidades y mejorar la salud y la calidad de vida de las mujeres a lo largo de todas las etapas de su vida.
Cada vez existe mayor evidencia científica que demuestra que la alimentación puede desempeñar un papel determinante en el bienestar femenino. Desde la adolescencia hasta la menopausia, una alimentación equilibrada y adaptada a cada etapa puede contribuir a reducir síntomas asociados a los cambios hormonales, prevenir déficits nutricionales frecuentes y favorecer una mejor salud metabólica, ósea y emocional.
En el caso del síndrome premenstrual, por ejemplo, se estima que hasta el 90% de las mujeres experimenta algún síntoma a lo largo de su vida, mientras que alrededor de un 20% los sufre con una intensidad que puede afectar de forma significativa a su calidad de vida. “Como dietistas-nutricionistas, la salud de la mujer ha sido siempre una prioridad en cuanto a investigación, prevención y tratamiento de síntomas, y, a través de la alimentación, se pueden aliviar las molestias que algunas de estas etapas vitales llevan consigo. Sabemos que una alimentación que garantice un adecuado aporte de nutrientes como el hierro, el calcio, el magnesio o determinadas vitaminas del grupo B, implicadas en el funcionamiento del sistema nervioso y en la regulación hormonal, puede ser decisiva en la calidad de vida de las mujeres”, explica Julia Milá, nutricionista especializada en salud femenina y vocal del CODiNuCoVa.